19 de enero de 2009

Cuando el alma agradece.


Cuando el alma agradece


El domingo, 17 de enero de 2009, alrededor de las 11,00 de la mañana, mientras estaba atendiendo a mis pequeños pacientes de Pediatría en el laboratorio de urgencias, suena insistente mi celular, miro la pantalla y casi me explota el corazón de alegría, el numero de mi hijo aparece mágicamente en el visor y una voz emocionada me dice: Hola Papi, salimos de Gaza y estamos muy bien en algún lugar del sur de Israel.


Ante el aluvión de llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico, ante todas las personas que rezaron por nuestro hijo, siento el fuerte llamado interno de agradecerles a todos ustedes, a todos mis hermanos, de Kiriat Bialik, de Israel y de todos los rincones del mundo, sus hermosas y contenedoras palabras de apoyo que nos permitieron soportar estas duras tres semanas y llegar a este milagro de escuchar nuevamente la querida voz de nuestro hijo.


Todo vuestros hermosos deseos de apoyo y solidaridad que nos enviaron nos llena el alma de agradecimiento y no solamente por nuestro hijo,  también lo hago extensivo por todos nuestros muchachos que están y estuvieron en el frente, por los de Tzanjanim, por los de Golani, por los de Givati, por los de los tanques, por los de la artillería, por los de transporte, por los de ingeniería, por los de la marina, por los de la aviación, pues a todos ellos los considero realmente nuestros hijos.

A pesar de todo esto, no estamos viviendo momentos de alegría, no tenemos festejos ni algarabías, nuestros corazones están acongojados por nuestros pobladores del sur de Israel y por nuestros soldados que murieron o están convalecientes en los hospitales y por toda la población civil palestina que perdieron su vida o fueron malheridos mientras eran cobardemente utilizados como escudos humanos por los agentes del terror que demostraron así que solo aman la muerte y además porque aun Guilad Shalit no ha regresado a su Hogar.

Muchas Gracias a Todos.
Toda Rabah le culam.
Que tengan una larga, feliz y fecunda vida.

Los padres de un soldado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Shalom javer,cuando lei su anterior carta en la cual decia que su hijo le avisaba que estaban prontos a entrar en gaza,me angustie y pense mucho en usted,ahora al leer esto no puedo mas que alegrarme y dear gracas al Eterno Elohim de Ysrael,que su hijo ha sido devuelto.Es verdad que no son tiempos de mucha alegria,la lacra del terror aun no ha sido erradicada,a ver cuanto dura esta "tregua"antes que los tambores de guerra suenen otra vez.
Gracias por su dedicacion a escribir estas sencillas cartas,pero llenas de verdad y de valentia,el mundo necesita mucho saber cual es la verdad de este conflicto,pero lamentablemente muchos no quieren saber,pues solo saben odiar al judio y de ahi ni quieren salir.
Toda rabah ve yeverejeja HsShem

irichc dijo...

Felicidades.